La apertura es una explosión de frescura y vitalidad. La jugosa mandarina italiana y la aromática esencia de fougère se combinan con la vigorizante brisa marina para un comienzo energizante y estimulante. Un toque sutil de extracto de salvia añade una dimensión herbal y aromática.
Notas de corazón:El corazón de la fragancia revela un bouquet floral delicado y femenino. El absoluto de mate paraguayo y el té blanco, firma de la fragancia, aportan una suavidad relajante y envolvente. El acorde de té blanco, creado especialmente para Elizabeth Arden, es la piedra angular de esta composición, ofreciendo una sensación de pureza y serenidad. El jazmín blanco y el extracto de flor de naranja tunecina añaden un toque de opulencia y sensualidad.
Notas base:El aroma del té blanco es cálido y reconfortante. El ámbar, la madera de Madrás y el haba tonka crean una base suave y sensual, mientras que el almizcle blanco aporta un toque de dulzura y misterio. Esta base amaderada y ambarada permanece delicadamente sobre la piel, dejando un recuerdo inolvidable.
Composición química e información adicional La composición química exacta del té blanco, como la de la mayoría de los perfumes, es un secreto muy bien guardado de Elizabeth Arden. Sin embargo, la información disponible revela el uso de ingredientes de alta calidad, cuidadosamente seleccionados por su pureza y finura. El frasco de 30 ml, elegante y minimalista, refleja perfectamente el espíritu de la fragancia: simple, puro y sofisticado. ¿Para quién? White Tea es una fragancia universal dirigida a mujeres de todas las edades que buscan una fragancia elegante y atemporal. Atraerá a las mujeres modernas y sofisticadas que aprecian la simplicidad y la autenticidad. Esta fragancia es ideal para quienes buscan destacar con discreción y refinamiento. ¿Cuando usarlo? El té blanco es una fragancia versátil que se puede usar en cualquier ocasión. Su frescura y ligereza lo convierten en una opción perfecta para el día, mientras que su sutil sensualidad lo hace adecuado también para la noche. Estacionalidad Aunque el té blanco se puede usar durante todo el año, florece especialmente en primavera y verano. Su frescura floral y su dulzura relajante están en perfecta armonía con los días soleados y las tardes suaves. Sin embargo, su calidez ambarina también lo convierte en una opción reconfortante para los meses más fríos del otoño y el invierno.